Las proteínas son un macronutriente importante para el funcionamiento de nuestro cuerpo, como ya hemos insistido en varias ocasiones en Ejercicios en Casa. Además, contribuyen la recuperación muscular y a la creación de masa muscular si se entrena con el suficiente tesón y disciplina.

Además, las proteínas son un increíble nutriente ya que es el que menor aporte calórico dota a nuestro cuerpo y aportando únicamente 4 Kcal por gramo, pero el gran problema es que la mayor parte de este nutriente se encuentra en los alimentos con un número de grasa bastante elevado (por norma general).

Proteínas magras

Por ello, si queremos estimular la ingesta de peso de los propios alimentos  y beneficiarnos de éste macronutriente sin sufrir los efectos de un elevado consumo de grasas, es recomendable escoger proteínas magras.

Las proteínas magras pueden ayudarnos a ganar masa muscular, a reconstruir los tejidos dañados y a equilibrar nuestra dieta, ya que no comeremos a la par gran cantidad de grasas saturadas que pueden afectar la salud del corazón.

Entre las proteínas magras que podemos encontrar figuran la clara de huevo (sin grasa), la leche y yogures desnatados, el requesón, quesos magros, pescados blancos (no como el salmón), entre otras carnes magras como algunos cortes de cerdo o ternera.

El principal problema del consumo de carne es la grasa que tienen, por eso, resolveremos los inconvenientes eligiendo cortes magros u otras proteínas bajas en grasas, siempre teniendo en cuenta que es importante una alimentación equilibrada en cuanto al aporte de proteínas, grasas e hidratos.

El secreto, como siempre, es seguir un plan de alimentación preconcebido que nos ayude a diferenciar los diferentes tipos de alimentos que consumimos con sus calorías y lo que nos aportan las mismas. Sabiendo todo ésto, tenemos prácticamente todo el trabajo realizado, así que es cuestión de coger al toro por los cuernos y empezar a planificar.

Publicado por Juanma

Amante del deporte de fuerza y del entrenamiento funcional en general