El efecto rebote, como muchos ya saben, es uno de los efectos más devastadores que suelen provocar dietas mal estructuradas, a consecuencia de un inadecuado equilibrio alimenticio. La falta de información, y las prisas, suelen ser las causantes del efecto rebote.

No es baladí que siempre os advirtamos antes de empezar una dieta milagro, ya que si no somos capaces de hacer una readaptación a hábitos alimenticios sanos, vamos a volver a recuperar los kilos perdidos, habiendo perdido masa muscular por el camino.

Somos seres vivos, que lo que intentan es vivir el máximo tiempo posible, y cuando detecta una posible amenaza se pone a funcionar para frenarla. Cuando seguimos una dieta restrictiva, nuestro cuerpo detecta que está sufriendo una amenaza, y reacciona a la misma reduciendo las calorías consumidas para intentar preservar al máximo las energías que tenemos. Esto, en consecuencia, nos hace realentizar el metabolismo entre otras cosas.

efecto rebote

Pero no acaban aquí los efectos de una dieta mal gestionada, ya que cuando finalizamos una determinada dieta ocurre un suceso curioso, que está en estrecha relación con el efecto rebote. Ocurre, que cuando finalizamos la dieta, nuestro cuerpo tiende a optimizar más el proceso de almacenamiento de grasa ante posibles futuribles amenazas que sufra, ya que intenta adaptarse a otra etapa de carestía alimenticia.

Por tanto, no se puede pretender hacer una dieta restrictiva y posteriormente volver a los hábitos alimenticios del pasado, pues vamos a sufrir el efecto rebote con todas sus consecuencias.

Si lo hacemos mal, volveremos a aumentar los kilos perdidos e incluso en ocasiones se gana más de lo que se pierde, siendo devastador para nuestro físico y para nuestra mente. No penséis que tenéis una mala genética, si no es una cuestión biológica universal en todos los seres humanos que suceda el efecto rebote si no hacemos bien las cosas.

Si pretendemos adelgazar de forma definitiva, sin tener vaivenes en los kilos adquiridos, tenemos que intentar en primer lugar, huir de las dietas milagro o dietas mal estructuradas. Posteriormente, después de finalizar una dieta para adelgazar, debemos seguir una etapa de vuelta a la normalidad, incorporando poco a poco determinados alimentos de los que habíamos prescindido en aras de perder peso.

Como podéis contemplar, hacer una dieta no es cuestión únicamente de comer menos y ya está. Es un proceso que debe ser meditado y planificado, antes, durante y al finalizar la dieta.

Publicado por Juanma

Amante del deporte de fuerza y del entrenamiento funcional en general