Vamos a tratar un tema que puede ser muy controvertido y que existe mucho mito sobre el alcohol y deporte. Sabemos que el alcohol engorda y, a la vez, sabemos que el alcohol y deporte tienen un estrecho vínculo en el culturismo clásico, pues existía la certeza de que servía para ayudar a eliminar líquidos para lucir más definidos antes de una competición.

Cuando hablamos de alcohol, tenemos en mente a la típica persona con una tripa hinchada de beber cerveza todos lo días en el bar y asociamos rápidamente, ¡VAYA!Pedazo de tripa tiene de beber alcohol a diario…seguro es porque no para de beber cerveza y cubatas a todas horas. Y a raíz de ahí, empiezan a llegar las típicas charlas sobre si son las tapas o el las cañas de cerveza que se toma dicho sujeto las que le provocan que esté así (realmente,suele ser fruto de ambas dos cosas).

Sin embargo, algo que quizá desconozcamos es que el alcohol puede impedir temporalmente el metabolismo de las grasas.No obstante, hay que tener mucho cuidado con todo esto, pues las bebidas alcohólicas son extremadamente elevadas en calorías y su consumo siempre debe ser moderado.

Alcohol y deporte

Alcohol y deporte – Efectos

Como bien sabemos todos ya a estas alturas, los carbohidratos y las proteínas contienen cuatro calorías por gramo, mientras que las grasas tienen nueve. El alcohol tiene siete calorías por gramo, y se procesa de manera diferente de los otros macronutrientes. El alcohol no es un nutriente esencial. Cuando se ingiere, el cuerpo normalmente identifica el alcohol como una toxina y trabaja furiosamente para eliminar toda presencia del mismo en nuestro organismo.

El alcohol tiene muy mala fama en el mundo del deporte. Parte de ello, se debe al  hecho de que el alcohol reduce poderosamente la tasa de oxidación de la grasa del cuerpo. Un estudio publicado por el Colegio Americano de Nutrición encontró que, cuando a un grupo de control de hombres que consumían vodka, la oxidación lipídica se reducía en un 73%.

La oxidación lipídica es una medida de la cantidad de grasa que nuestro cuerpo elimina. Así, a pesar de que las bebidas alcohólicas que consumían eran bastante calóricas, el efecto sufrido por el proceso de oxidación lipdíca era más potente y hacía perder más grasas. No obstante, mencionar, que eran vasos pequeños o vasos de chupitos, por lo que únicamente tenían 90 calorías cada uno de ellos.

 

En lugar de obtener almacenado en forma de grasa las calorías que se consumen de esta forma, el alcohol se convierte en una sustancia llamada de etilo. En el estudio, los sujetos tenían un nivel elevado de acetato en sangre, 2,5 veces por encima de la medida. Este fuerte aumento de acetato pone freno a la pérdida de grasa y el etilo ayuda a que disminuya el acetato.

De los 24 gramos de alcohol que se consumo en los sujetos del estudio, sólo el 3,5% se transformó en grasa. Nuestro cuerpo responde al alcohol como un sobre exceso de carbohidratos. El alcohol no es necesariamente malo, pues en cantidades óptimas, es una buena forma para que nuestro cuerpo tenga una fuente de energía de rápida utilización que es más fácil de adquirir que de otros tipos de alimentos.

Además, el alcohol puede  ayudar a aquellos que les cuesta comer más, pues está demostrado que ayuda a activar el apetito. De acuerdo con un estudio publicado en la revista de Obesidad y desórdenes metabólicos, se demostró que existía una fuerte correlación entre el consumo de alcohol y el aumento del apetitio.

Alcohol y deporte – Perder peso

Antes de ir ahogando sus penas de pérdida de grasa en más alcohol, debemos saber que aún es posible perder peso, mientras que tomamos alcohol.

Un estudio realizado en Alemania que utilizó una muestra de hombres con sobrepeso que debían realizan una dieta de 1.500 calorías. La dieta del primer grupo incluye una copa de vino todos los días, mientras que el otro grupo bebió un vaso de zumo de uva.

El grupo que consumió vino realmente perdió 5,2 kg , mientras que el grupo que tomó zumo de uva sólo consiguió bajar 4,6 kg. Cuando se toma con moderación, el alcohol y deporte es una sabia decisión para bajar de peso. El secreto está en un consumo inteligente.

Además, muchas de las sustancias que tiene el vino y la cerveza, por ejemplo, son excepcionales para mejorar nuestro rendimiento deportivo, por lo beneficiosas que son en cuanto a la recuperación de minerales y otro tipo de nutrientes que nuestro cuerpo necesita cuando realizamos actividad física.

En conclusión, siempre y cuando se incluya en una dieta con cierta inteligencia, el consumo de bebidas alcohólicas puede afectar muy positivamente a nuestra salud, a nuestro rendimiento y a la hora de conseguir bajar de peso.

A continuación, os dejamos un interesante vídeo sobre alcohol y deporte (desde el punto de vista nutricional) que trata el tema de forma diferente:

Publicado por Juanma

Amante del deporte de fuerza y del entrenamiento funcional en general

  • Raúl

    Hipp….salud..!!!!!!!!!!!